En el domicilio, usado como un centro de distribución discreto con operación permanente, fueron encontradas 47 bolsas de cristal, 19 de cocaína, 43 envoltorios de heroína, 135 dosis de piedra y una bolsa con marihuana, cual si fuera tienda de abarrotes. También se aseguraron una báscula gramera y dinero en efectivo.
La diligencia judicial derivó en la detención de una mujer, identificada como Gloria Clara «N», quien —junto con el inmueble y todos los indicios— quedó a disposición de las autoridades para definir su situación jurídica.
El cateo reveló que la vivienda funcionaba como una tienda clandestina de narcóticos en plena zona habitacional, con movimiento constante de compradores y un stock variado listo para su venta.
