Los brutales hechos ocurrieron el 1 de enero de 2024 en el municipio de Ajalpan. De acuerdo con las indagatorias, el hoy sentenciado arribó al domicilio de su madre y, tras iniciar una discusión, la agredió físicamente, la amarró a una silla y la amenazó de muerte. Posteriormente, prendió fuego al interior del inmueble con la clara intención de privarla de la vida; por fortuna, la víctima logró liberarse de las ataduras y pedir auxilio, lo que permitió que elementos de la policía municipal detuvieran al agresor en flagrancia.
Durante la audiencia de juicio oral, el Ministerio Público desmanteló la defensa de Bernabé N. mediante testimonios de los policías primeros respondientes y una sólida batería de dictámenes periciales en criminalística, incendios, psicología, criminología y trabajo social.
Los indicios materiales confirmaron no solo que el incendio fue provocado de manera intencional, sino que las agresiones se perpetraron bajo un evidente contexto de violencia familiar y de género.
Ante las pruebas irrefutables, el Tribunal dictó la pena de 26 años y 8 meses de cárcel, sumado al pago de una multa y la reparación del daño. Al ser ratificada en segunda instancia, la resolución ha quedado firme, por lo que Bernabé N. pasará las próximas décadas tras las rejas.
