Un juez especializado determinó su responsabilidad penal en la privación de la libertad de una persona, en hechos ocurridos la noche del 9 de febrero de 2026 en el municipio de Tlacotepec de Benito Juárez.
De acuerdo con la carpeta de investigación, la víctima fue interceptada por sus captores, quienes horas más tarde exigieron un rescate económico a cambio de su liberación. La Fiscalía acreditó que el adolescente sentenciado participó activamente como coautor material del delito.
Durante el juicio, celebrado en la Casa de Justicia para Adolescentes, se desahogaron los testimonios y las pruebas periciales que confirmaron su implicación directa en el crimen. Como resultado, el Órgano Jurisdiccional dictó una medida de internamiento definitivo, además de un apercibimiento y una amonestación formal.
El caso ha causado conmoción en Tlacotepec, no solo por la naturaleza del delito —uno de los más castigados en el estado de Puebla—, sino por la alarmante juventud del implicado.
