Testigos captaron en video el momento en que agentes de la policía estatal detuvieron de forma violenta a la mujer, quien es conocida en la zona por cuidar siempre de un perro y un gato que la acompañan.
Bajo el argumento oficial de limpiar las calles, ciudadanos denuncian una campaña de acoso sistemático contra personas vulnerables, vinculando estos operativos con recientes y sospechosas muertes por supuestas sobredosis entre la población indigente.
Durante la detención, los oficiales ignoraron el bienestar de las mascotas, dejando a los animales en un estado de indefensión y miedo tras separarlos de su cuidadora de manera abrupta.
La gravedad de la situación se extiende al comportamiento de los uniformados, ya que se reportó que uno de los elementos que solicitó datos a los presentes ha sido señalado previamente por intentos de extorsión.
Existe un clima de temor entre los habitantes de Oaxaca, quienes manifiestan que no se atreven a intervenir por miedo a represalias o detenciones arbitrarias, bajo la premisa de que la policía no garantiza protección sino peligro.
Aunque se solicitó el apoyo de servicios de resguardo animal para los ejemplares abandonados en el sitio, el sentimiento generalizado es de indignación ante un gobierno que prioriza la imagen urbana sobre los derechos humanos y la vida animal.
Se hace un llamado a la sociedad oaxaqueña para difundir estos actos y visibilizar el trato inhumano que las autoridades están ejerciendo contra quienes no tienen voz ni refugio.
