La noche del miércoles 22 de abril, el estruendo de proyectiles de arma de fuego rompió la relativa calma en la colonia Bosques del Pilar, dejando como saldo un hombre herido y una ciudadanía que se siente cada vez más desprotegida por sus autoridades.
Los hechos ocurrieron en la intersección de la calle Rumanía y el bulevar El Pilar, al norte de la ciudad. Vecinos de la zona reportaron múltiples detonaciones que obligaron a las familias a refugiarse en sus hogares mientras solicitaban desesperadamente el apoyo de los números de emergencia.
Al lugar arribaron elementos de seguridad pública y paramédicos, quienes atendieron a un masculino que presentaba un impacto de bala en una de sus extremidades.
A pesar del despliegue policial en el perímetro, el resultado fue el de siempre en esta gestión: cero detenidos y ninguna claridad sobre el móvil del ataque.
Este ataque no es un hecho aislado. Los habitantes de Bosques del Pilar denunciaron que la zona se ha convertido en un punto crítico de incidentes delictivos en las últimas semanas, sin que los operativos municipales logren inhibir la violencia.
Mientras el gobierno municipal intenta proyectar una imagen de control, la realidad en las calles es distinta ya que hay falta de prevención, esto a que los tiempos de respuesta siguen siendo cuestionados por los vecinos.
También impera la impunidad, esto a que los agresores logran escapar con facilidad tras perpetrar ataques en zonas residenciales y ha una fragilidad en la percepción de inseguridad, pues crece al mismo ritmo que los casquillos percutidos en el asfalto poblano.
