La sesión se llevó a cabo en ausencia de la presidenta municipal, Guadalupe Lucero Bárcenas, cuya permanencia en el cargo continúa siendo el principal foco de tensión e inconformidad entre los ciudadanos que mantienen tomadas las instalaciones o se encuentran en protesta.
Entre los reclamos ciudadanos que detonaron la movilización, destacó el pésimo desempeño de la Policía Municipal. Los manifestantes señalaron que el ahora exdirector de Seguridad Pública dedicaba gran parte de su tiempo a fungir como escolta personal de la alcaldesa en eventos públicos.
Asimismo, denunciaron que entre ambos existe una supuesta relación sentimental, situación que —a decir de los inconformes— terminó por viciar el ejercicio de sus funciones y la toma de decisiones dentro de la administración local.
Hasta el cierre de esta edición, el Ayuntamiento ha guardado hermetismo y no ha informado quiénes asumirán el control de las áreas que quedaron acéfalas tras las destituciones.
