En el primer caso, Erik Leonardo N., de 28 años, pasará 36 años y 6 meses en la cárcel. El 27 de mayo de 2024 atacó brutalmente a su expareja, a pesar de que sabía que estaba embarazada. La agresión fue tan grave que, cuando la joven llegó al hospital, los médicos confirmaron que su bebé ya no tenía latidos.
El juez lo encontró culpable de tentativa de feminicidio y aborto; el pasado 29 de septiembre le dictó 30 años por intentar matarla y 6 años y 6 meses más por provocar la pérdida del producto.
En el segundo caso, la víctima fue una menor de edad y el agresor era su propio padre. Oswaldo Habacuc N. violó a su hija en agosto de 2024 en la ciudad de Puebla.
Por ese crimen, también el 29 de septiembre, recibió una condena de 32 años y 3 meses de prisión por violación equiparada agravada.
En ambos casos, las víctimas aún podrán reclamar la reparación del daño en la etapa de ejecución de la sentencia.
