Su familia pidió auxilio a la policía municipal de Puebla —bajo la administración de Pepe Chedraui— para entrar a buscarla, pero la respuesta institucional fue la negativa absoluta.
Mientras la corporación decidió no cruzar la zona debido a la omisión y el abandono oficial, el tiempo jugó en contra y costó una vida más en la capital.
Días después, se confirmó que María Luisa había sido detenida anteriormente, por lo que se especuló que tuviera nexos con el crimen organizado y que su desaparición se tratara de un ajuste de cuentas.
María fue localizada sin vida este fin de semana, al interior de un inmueble clandestino que operaba como casa de seguridad sobre el Camino a San Miguel Espejo, en la periferia de la capital. Un punto alejado del Morelos, pero conectado por la misma lógica de inacción y violencia solapada por la autoridad municipal.
En ese mismo lugar, de acuerdo con fuentes de la investigación, habría estado retenido Hugo Alejandro Hernández Tello, estudiante de la BUAP reportado como desaparecido y quien ya fue localizado sin vida.
La falta de capacidad operativa y el desinterés de la gestión de Pepe Chedraui representan un foco alarmante de inseguridad en la capital poblana, donde la negligencia gubernamental deja a la ciudadanía a merced de la delincuencia.
