Las víctimas eran dos menores de su propio entorno: una niña que, al momento de las agresiones, tenía entre seis meses y un año de edad, y un niño de entre tres y cuatro años.
El caso se llevó a juicio bajo el Sistema de Justicia para Adolescentes, donde se presentaron pruebas periciales, testimoniales y científicas que acreditaron su responsabilidad directa.
El tribunal especializado dictó fallo condenatorio en su contra por el delito de abuso sexual agravado. En los próximos días se definirán las sanciones que deberá cumplir conforme a la ley para adolescentes.
