De acuerdo con las primeras indagatorias, la principal línea de investigación apunta a una red de complicidad entre el crimen organizado y elementos de la policía municipal.
El pasado 2 de junio, un grupo de hombres armados y encapuchados irrumpió en el domicilio de la comunicadora. Pese al peligro inminente, Roxana alcanzó a grabar parte de su propio rapto. En el video se escucha a su familia suplicar a los agresores que se detengan; sin embargo, la periodista fue privada de su libertad esa misma noche.
Tras más de tres semanas de búsqueda, elementos de la Secretaría de Marina (Semar) detuvieron a José del Carmen Cadena Escayola, alias “Delta 7”, señalado como el presunto responsable del secuestro y homicidio. Reportes oficiales indican que, tras su captura, el detenido reveló la ubicación exacta donde la periodista fue ultimada, lo que permitió la localización del cuerpo.
Lo que inicialmente se perfilaba como un crimen atribuido en exclusiva a una célula delictiva, dio un giro hacia la corrupción institucional. La Fiscalía General del Estado (FGE) de Veracruz confirmó la detención de cuatro integrantes de la Policía Municipal de Ixhuatlán del Sureste: un comandante de la corporación y tres oficiales operativos. Los cuatro uniformados están acusados de participar directamente en los hechos y de facilitar la entrega de Roxana a sus captores.
El asesinato de Guzmán Ramírez engrosa la lista de agresiones contra la prensa en Veracruz, consolidando a la entidad como una de las zonas más letales para ejercer el periodismo en México.
La Fiscalía del Estado continúa con la integración de la carpeta de investigación por los delitos de homicidio calificado y desaparición forzada de personas, mientras que los cinco detenidos ya fueron puestos a disposición del juez de control correspondiente.
