La cifra consolida al platillo barroco como uno de los principales motores turísticos y económicos de la entidad.
La titular de la dependencia también destacó que la expectativa supera los registros del ciclo 2025 y refrenda a la gastronomía poblana como eje estratégico para atraer visitantes y fortalecer la economía local.
Al ser cuestionada sobre la existencia de un circuito turístico exclusivo, la secretaria aclaró que no se cuenta con un “corredor” rígidamente definido, ya que la producción de los insumos está extendida por múltiples localidades del estado.
“La cadena de valor del chile en nogada es muy grande porque viene desde los productores; o sea, los que siembran las frutas que se usan para el chile en nogada, los chiles poblanos... se integran completamente desde que siembran hasta que recogen la fruta, hasta la preparación del chile en nogada y lo ofertan”, explicó.
Esta dinámica garantiza que los beneficios de la temporada no se concentren solo en el sector restaurantero, sino que permeen a agricultores y recolectores de insumos locales como la nuez, manzana, pera y el durazno, así como a cocineras tradicionales y prestadores de servicios.
La temporada del Chile en Nogada se extiende de julio a septiembre y es uno de los principales atractivos del turismo gastronómico en Puebla, con impacto directo en más de 20 municipios productores del estado.
