El posicionamiento surge tras la movilización ambientalista de este jueves frente a Casa Aguayo, donde la jornada concluyó con un incidente directo hacia Rodolfo Huerta Espinosa, subsecretario de Desarrollo Político. Una de las asistentes arrojó agua al funcionario mientras este se encontraba en cumplimiento de sus funciones de concertación.
A través de un comunicado emitido, la administración estatal fue enfática en separar el derecho constitucional a la protesta de los incidentes físicos ocurridos al finalizar la marcha.
• Garantía de Derechos: El Estado reafirmó su compromiso con la libertad de expresión y manifestación como pilares fundamentales.
• El Límite Institucional: El gobierno "lamentó los actos de violencia" ocurridos en la sede de la Secretaría de Gobernación, enviando un mensaje de que la agresión no es el vehículo para la resolución de conflictos.
Más allá del incidente, el corazón del posicionamiento estatal se centra en la ratificación al diálogo. El Gobierno del Estado subrayó que la vía para resolver la controversia ambiental del Cablebús es la búsqueda de consensos.
"El Gobierno del Estado de Puebla ratifica su invitación al diálogo para lograr consensos que conduzcan al bienestar social y, en especial, al cuidado del medio ambiente", señala el texto oficial.
Con esto, el Estado busca retomar la narrativa del desarrollo sustentable, posicionando al diálogo como la única herramienta válida para equilibrar las demandas de los colectivos ambientalistas con el proyecto de infraestructura de transporte.
