El menor, conocido por sus iniciales E. G., fue localizado minutos después de que diera la medianoche.
Fue la propia comunidad la que solicitó ayuda a los servicios de emergencia, tras lo cual llegaron elementos policiales y posteriormente personal de la Fiscalía General del Estado.
Las actuaciones ministeriales comenzaron aproximadamente a las 00:20 horas y finalizaron antes de la 01:00, una vez realizado el levantamiento del cuerpo. La madre del infante, de 43 años, llevó a cabo el reconocimiento oficial correspondiente.
Aunque de forma preliminar se trabaja bajo la hipótesis de un posible suicidio, las autoridades han enfatizado que solo los estudios periciales, análisis forenses y testimonios permitirán determinar con certeza las circunstancias del hecho. Por ello, se ha abierto una carpeta de investigación para esclarecer todos los detalles y establecer si existen responsabilidades.
La pérdida de un menor trasciende los límites de su hogar y barrio. Es un llamado a reflexionar sobre la relevancia de la salud emocional infantil, la necesidad de atención oportuna, el diálogo constante y el acompañamiento cercano. Abordar estos temas con responsabilidad es fundamental para proteger a la infancia, más allá del silencio.
