El mandatario estatal sentenció que, "en Puebla no hay lugar para el huachicol", destacando que el éxito de la estrategia actual radica en la coordinación estrecha con el Gobierno Federal y la Guardia Nacional, subrayando que, a diferencia de otros tiempos, hoy no existen complicidades que frenen la justicia.
Armenta recordó que, durante administraciones pasadas, Puebla lamentablemente ocupó el primer lugar nacional en robo de combustible, un problema que actualmente se está erradicando.
Señaló que, este fenómeno fue producto de un sistema que permitía el crecimiento del delito, donde incluso directivos policiales tenían vínculos directos con grupos delictivos a quienes protegían para facilitar sus negocios ilícitos.
Finalmente, el gobernador puntualizó que hoy no se permiten ni se toleran estos tipos de abusos en el estado de Puebla, y que seguirá combatiendo estos actos delictivos en coordinación con los tres órdenes de gobierno y la Guardia Nacional.
Reiteró que, bajo su gestión se busca la limpieza total de las filas de seguridad para garantizar que no haya más beneficios para la delincuencia organizada.
