Con este registro, Messi supera la marca del histórico delantero alemán Miroslav Klose, quien lideraba la tabla con 16 anotaciones. El astro de Rosario necesitó un total de 28 partidos disputados para firmar este hito, promediando una efectividad de 0.6 goles por encuentro.
Así queda el Top 5 de los romperredes históricos
La tabla de honor de la FIFA muestra cómo se reconfigura la élite del balompié mundial con este récord:
Lionel Messi (Argentina): 17 goles / 28 partidos (Promedio: 0.6)
Miroslav Klose (Alemania): 16 goles / 24 partidos (Promedio: 0.7)
Ronaldo (Brasil): 15 goles / 19 partidos (Promedio: 0.8)
Gerd Müller (Alemania): 14 goles / 13 partidos (Promedio: 1.1)
Kylian Mbappé (Francia): 14 goles / 15 partidos (Promedio: 0.9)
El promedio de efectividad vs. el volumen de goles
A pesar del imponente récord de Messi en volumen de anotaciones, la efectividad pura sigue perteneciendo a leyendas de otras épocas. El francés Just Fontaine (13 goles en solo 6 partidos) y el húngaro Sándor Kocsis (11 goles en 5 partidos) mantienen los promedios más demoledores de la historia con un letal 2.2 goles por partido, seguidos por el rey brasileño Pelé, quien acumuló 12 goles en 14 compromisos con una media de 0.9.
El ascenso de Lionel Messi a la cúspide goleadora añade un capítulo dorado más a su legado, dejando atrás el histórico dominio alemán que por años imperó en las estadísticas de las Copas del Mundo de la mano de figuras como Klose, Müller, Klinsmann (11 goles) y Rahn (10 goles).
