El Gobierno de México dio a conocer esta mañana que a partir del 3 de noviembre de 2026 quedará estrictamente prohibido el uso de celulares y tabletas dentro de las escuelas primarias y secundarias de todo el país, tanto públicas como privadas. La medida será aplicable durante las clases y también para el recreo.
El anuncio fue hecho en Palacio Nacional por la presidenta Claudia Sheinbaum y el titular de la SEP, Mario Delgado. El objetivo, dijeron, es recuperar la creatividad de los niños, combatir la adicción a las pantallas y fortalecer la convivencia dentro de los planteles.
Según la SEP, se consultó a cerca de 400 mil docentes en foros y Consejos Técnicos antes del ciclo 2026-2027, y el 81% se pronunció a favor de una regulación estricta por las distracciones que generan los dispositivos. Además, citaron los resultados de la Prueba PISA 2025 de la OCDE, que vinculó el exceso de tiempo en pantallas con baja comprensión lectora y falta de concentración.
En primaria y secundaria la prohibición será absoluta. Los alumnos sí podrán llevar el celular en la mochila para comunicarse con sus padres en el trayecto de ida y vuelta, pero deberá permanecer apagado y guardado durante toda la jornada escolar. Solo habrá excepciones por emergencias.
En bachillerato y universidad, cada plantel definirá su propio reglamento, aunque la SEP les exhortará a limitar el uso a fines pedagógicos.
Para que nadie se tome por sorpresa, antes del 3 de noviembre arrancará una campaña nacional con asambleas en escuelas de las 32 entidades y la distribución de más de 16 millones de guías didácticas para alumnos, maestros y padres de familia.
Con esto, México se suma a la tendencia que ya impulsa la UNESCO en varios países: menos pantallas, más convivencia real y mejor rendimiento en las aulas.
